CASA MIRET, una acogedora casa de pueblo para desconectar en Vallverd de Queralt

Casa Miret es una encantadora casa de pueblo que dispone de 4 habitaciones para pasar unos días de desconexión. Un alojamiento ideal para descubrir lugares naturales, caminos y pueblos de la Conca de Barberà y olvidarse de las obligaciones disfrutando de momentos de relax y deliciosos desayunos y cenas.

Te imaginas pasar unos días en una acogedora casa de pueblo para disfrutar, sin prisas, del silencio, de los caminos de alrededor, de fascinantes pueblos medievales, de desayunos y cenas preparados con productos de proximidad, de una copa de vino en la terraza, de la chimenea al atardecer…?

Casa Miret es una casa totalmente reformada para que te sientas a gusto en ella, en Vallverd de Queralt, un pueblo de la Conca de Barberá, cerca de Santa Coloma de Queralt y de Montblanc. 

Una pequeña callejuela te da la bienvenida a un remanso de paz y de silencio 

Desde que llegas a este pequeño pueblo (no tiene más de 30 habitantes) y caminas hacia el estrecho callejón donde está ubicada Casa Miret te das cuenta de que vivirás unos días de total tranquilidad. Y, al entrar en la casa, esta paz y sensación de confort te la da una decoración detallista y cálida y el recibimiento amistoso de Marta y de Joan, sus propietarios, que hacen que desde el primer momento te sientas muy a gusto en ella.

La casa tiene mucha personalidad, puede apreciarse en cada rincón, decorado con sensibilidad y armonía. Marta es diseñadora y se nota en todos los pequeños detalles.

El edificio consta de tres plantas, cuatro habitaciones y varias zonas comunes, a disposición de sus huéspedes. En la planta baja, cuando entras, te da la bienvenida una bonita recepción con sillones, folletos informativos, libros de la comarca, objetos antiguos y un comedor presidido por una mesa de madera. Al lado, una luminosa galería con pequeñas mesas, donde también se puede almorzar, aporta alegría a las demás estancias.

Cuatro habitaciones con nombres de escritoras 

Las cuatro habitaciones están ubicadas en las plantas superiores y tienen nombres de escritoras: Mercè Rodoreda, Rosa Regás, Virginia Woolf e Isabel Allende. Todas ellas son muy confortables y conservan las paredes de piedra, también algunas piezas de mobiliario antiguo que resaltan su singularidad. Las cuatro cuentan con camas dobles, ropa de cama, calefacción y aseo privado.

Espacios compartidos con alma 

Uno de los encantos de Casa Miret son sus espacios compartidos. Una terraza en el piso superior, donde contemplar las puestas de sol desde una hamaca, leer un libro, degustar una copa de vino o simplemente no hacer nada. En el interior también hay varios espacios para los huéspedes, una sala con chimenea y cómodos sofás, juegos de mesa, TV, una librería… Y otras salas que, con herramientas de payés, conservan su esencia y su historia.

También, en la planta baja hay un pequeño jardín con un olivo, cerrado por los muros de piedra, con dos mesas y sillas. Al haber sólo cuatro habitaciones, cada huésped puede saborear momentos de privacidad (leyendo, conversando…), en cualquiera de sus relajantes espacios.

Mermeladas caseras con frutas de agricultores locales

En el precio de la habitación está incluido un completo desayuno que consta de una cata de mermeladas caseras, pan tostado con embutidos i quesos, zumo, café o té y un pastel casero. También, si se desea, se puede cenar en el alojamiento, reservándolo previamente. El menú de la cena está formado por dos primeros y dos segundos a escoger, más vino y postre. Marta hace personalmente la compra en los mercados de los pueblos de la comarca. Así, por ejemplo, las mermeladas que elabora están hechas con frutas o verduras de los agricultores locales. Son deliciosas y también están a la venta si alguien desea comprarlas.